¿Los datos (también) son corruptos?

Siete tips que nos ayudarán no sólo a ser reactivos sino a prevenir los incontables riesgos a los que está expuesta nuestra información.

Ciudad de México. Con un título como éste, no faltará quien piense que los datos son corruptos o que pueden se corrompidos, lo que en primera instancia nos orillaría a debatir en el terreno de la semántica lógica o en lo que implica la correcta conjugación de verbos y el uso de adjetivos, pero en un sentido estrictamente tecnológico y muy básico la expresión se refiere a los errores producidos en los datos al momento en que éstos son transmitidos, almacenados o se intenta recuperarlos, repercutiendo en cambios no deseados con respecto a la información original.

Para entender este fenómeno, hablemos de los mensajes de correo electrónico en los que el "asunto" incluye una frase perfectamente legible, pero al llegar a su destino o receptor sólo aparecen jeroglíficos que rayan más en la altisonancia que en otra cosa (son palabras o frases inconclusas que contienen alteraciones como "Tnr45v8jyua%gIh/K"), y lo mismo podría suceder al abrir algunas imágenes, en las que nada más se visualiza una parte y el resto aparece como una anárquica trama de colores.

¿Les ha sucedido algo así? Justo a estos fenómenos se les llama o considera "corrupción de datos", y es muy probable que la falla se haya debido a una dificultad al momento de transmitir la información, ya sea por las condiciones ambientales o simplemente porque el proceso se realizó vía inalámbrica, cuando todos sabemos que las nubes pesadas o los hornos de microondas, por ejemplo, pueden interferir o bloquear las entregas sin cables.

¿Pero cómo detectar, corregir o evitar este problema? La opción preventiva más viable es mediante la retransmisión automática o la restauración de copias de seguridad, procedimientos que son particularmente importantes en entidades bancarias o financieras, pues un pequeño error afectaría el saldo de una cuenta, sólo por citar un posible caso; asimismo, es recomendable utilizar tecnologías para el cifrado y/o compresión, bajo el entendido de que cualquier traspié podría hacer inservible una base de datos entera.

Sea cual fuere el entendimiento del concepto "corrupción", es un hecho que los datos son sólo datos, los cuales no se corrompen ni toman decisiones por sí mismos, aunque hay quienes aseguran que esto sucederá en un futuro no muy lejano, y además su pérdida no se da por generación espontánea; otros más aseguran que antes no se conocía este fenómeno, pero siempre ha existido "el factor humano", ese que ha convertido en riesgoso cualquier proceso de transmisión, respaldo o recuperación de datos.

Hoy casi todas las empresas de cualquier giro y tamaño tienen acceso a sistemas de respaldo, desde aquéllos que se compran en línea, pasando por los más complejos que se adquieren con VARs y/o distribuidores especializados, hasta los que salen en las cajitas de cereal (para no decir que también hay opciones muy económicas, aunque no por ello son las más recomendables). El caso es que, aun cuando los datos siempre están en riesgo de ser borrados o vulnerados, e independientemente de la causa o motivo, existen varias metodologías y herramientas para protegerlos y recuperarlos.

Y para protegerse...
Pero a todo esto, ¿cómo evitar la corrupción de datos y sus posibles consecuencias, aparte de salvaguardar nuestra información más sensible? Aunque se trata de dos entornos diferentes, los consejos que a continuación presentamos ayudarán no sólo a ser reactivos sino a prevenir los incontables riesgos a los que estamos expuestos cuando no ponemos en práctica una efectiva política de respaldo y recuperación, así como cuando no controlamos los privilegios de acceso a nuestros datos ya sea personales o corporativos:

  1. El "fisgoneo digital" es un peligro del que todos podemos ser víctimas, así que necesitamos hacer hincapié en la categorización de los datos para posteriormente definir lo que estamos dispuestos a compartir y lo que no, además de decidir quiénes pueden acceder a los mismos.
  2. Es imperativo establecer una adecuada política de seguridad y de acceso a la información vital, con claves y códigos cada vez más robustos.
  3. Hay que recurrir a las tecnologías de cifrado para proteger nuestras bases de datos o toda documentación relacionada con los derechos de autor y con la propiedad industrial (patentes, marcas, diseños, etcétera); esto es particularmente necesario debido a que Internet, el BYOD, la telefonía móvil, las tabletas y las memorias extraíbles, por ejemplo, son parte ineludible de la dinámica laboral de nuestros días, lo que complica sobremanera las acciones de control que cualquier departamento de sistemas pudiera implementar.
  4. ¿Para qué arriesgarse? Considere siempre la utilización de sistemas de almacenamiento, respaldo y recuperación, pues es la única manera segura, válida y rápida para volver a poner a punto una base de datos "corrupta", sólo por citar un caso.
  5. El comportamiento de una base de datos corrupta no es predecible, y sin los respaldos adecuados no hay garantía alguna de que lleguemos al estado original (asumiendo que la base no tenía problemas de consistencia desde un principio); es decir, siempre existirá el riesgo de perder información y, lo peor de todo, difícilmente podremos saber cuál.
  6. Tampoco es fácil saber si los datos corruptos se produjeron antes o después de realizada una copia de seguridad de la base de datos; si fue antes, es obvio que la copia de seguridad contiene "una versión corrupta", por lo que la recuperación será más complicada. Es recomendable restaurar la copia de seguridad de la base de datos más reciente en otra ubicación, comprobando primero que no haya indicios de corrupción o que ésta sea la mínima para poder recuperar la información más cercana a la original.
  7. Sería ideal efectuar algunos análisis sobre los posibles factores que ocasionaron la corrupción de datos y reformular acciones preventivas. También es posible detener una restauración justo en el instante en que se hayan producido los datos corruptos; de esta forma, podrá eliminarse la información afectada y comenzar nuevamente el proceso.


Fausto Escobar es Director General de HD Latinoamérica. Para más información, visite http://www.hdlatinoamerica.com/

Visto 776 veces Modificado por última vez en Lunes, 17 Agosto 2015 18:43
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